martes, 5 de diciembre de 2017

chistes q dan risa


Van en una camioneta por una carretera de Estados Unidos de América, un mexicano acompañado de un veracruzano y de un puerto riqueño a mayores ¿quién va manejando?
- ¿Quién? pues quien va a ser, el policía de inmigración.
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En qué se parecen una mujer encinta, un postre quemado y una birra congelada ? Las 3 cosas tienen algo en común y es que todos tienen un problema, que no la has sacado a tiempo.
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Un indio piel roja entra en el registro civil y se dirige al empleado: -Buenos días, quisiera cambiarme el nombre. Mi nombre actual es Gran caballo de hierro que relincha y corretea por un largo camino de acero que se extiende a través de la inmensa pradera. -Bien, ¿y cómo le gustaría llamarse? -¡Locomotoro!
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Un tipo vestido de negro de arriba abajo entra en un restaurante decorado completamente en color negro, cruza un pasillo negro, se sienta a una mesa negra, con manteles negros, cubiertos negros, copas negras, servilletas negras y llama al camarero: -Quisiera un arroz negro con sepia... En ese instante aparece otro cliente totalmente vestido de blanco y exclama: -Caramba, me parece que me he equivocado de chiste....
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Un tipo pasea en plena noche por una avenida, y de pronto hace ver que se saca algo del bolsillo y lo escampa por el suelo. Un policía lo ha visto y, como el tipo le resulta sospechoso, decide seguirlo. Al cabo de un rato, picado por la curiosidad, le pregunta: -Disculpe, ¿podría decirme qué está haciendo? -¡Hago ver que doy de comer a los gatos abandonados! -¡Pero, señor mío, si en este barrio no hay gatos abandonados! Y el hombre le responde, indignado: -Pues claro que no... ¡pues eso lo hago ver!
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A su regreso de las vacaciones estivales, un beduino se encuentra con un amigo en mitad del árido desierto. -¿Qué tal te han ido las vacaciones? -le pregunta el amigo. -¡Han sido fabulosas! -exclama el beduido con entusiasmo-. ¡No dejó de llover ni un solo instante en quince días!